Teletrabajo

Es un concepto que está fuertemente vinculado a la evolución de la tecnología de la información y por lo tanto, sujeto a una transformación continua.

A menudo el teletrabajo es una mezcla de trabajo tradicional y requiere una presencia física en la oficina unas cuantas veces a la semana o al mes, así como un compromiso de teletrabajo dentro de un intervalo de tiempo flexible pero en cualquier caso limitado y no a la completa discreción del trabajador-, durante el cual el trabajador debe estar disponible.

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El teletrabajo no es una profesión, ni un oficio:

El teletrabajador sigue siendo en todo caso un traductor, o un programador, o cualquier otro tipo de profesional, sin embargo, para llevar a cabo sus tareas ya no tendrá que ir a la oficina para las clásicas ocho horas de trabajo, porque su lugar de trabajo será localizable donde haya una conexión a la red de la empresa o la posibilidad de enviar archivos y mensajes.

El equipo mínimo de hardware consiste en una computadora, conexión de banda ancha a Internet, periféricos que pueden estar ya incorporados en la PC (auriculares con micrófono, cámara web, escáner)

Las empresas que adoptan una política de TI «Bring Your Own Device» (BYOD) permiten a los teletrabajadores utilizar sus propios teléfonos móviles y ordenadores portátiles, separando completamente los datos personales de los datos de la empresa (con particiones lógicas y físicas dedicadas).

La implementación de programas de teletrabajo se facilita si la empresa ya adopta la computación en nube, en la que los datos y programas residen y se gestionan en servidores remotos a los que los empleados se conectan desde su lugar de trabajo.

En comparación con una conexión realizada en la oficina, el usuario notará mayores problemas de seguridad y una conexión más lenta porque entra desde un nodo fuera del dominio de la empresa, pero con las mismas funcionalidades básicas de un sistema de gestión de bases de datos, requeridas del mismo software cuando los usuarios están físicamente en las oficinas de la empresa: autenticación de usuarios, rastreo de todas las operaciones (visualización, eliminación, actualización)

Teletrabajo en casa:

El empleado trabaja desde su casa, y se comunica con la empresa por medio de un PC u otros instrumentos. El ordenador puede estar conectado permanentemente a la red de la empresa, o puede estar conectado sólo para recibir y enviar trabajo.

Teletrabajo desde un «centro de satélites»:

El servicio se presta en una sucursal específicamente creada por la empresa. Esta rama particular se diferencia de la simple rama de la empresa en que, mientras que esta última fue creada para satisfacer las necesidades de los clientes que viven en un territorio determinado, el centro de satélites fue creado para satisfacer, en teoría, las necesidades de todos, dada la posibilidad de conexiones mediante el uso de una computadora.

Teletrabajo móvil:

El servicio se realiza mediante un PC portátil y otros instrumentos móviles (teléfonos móviles, palmares, etc.). Se trata de una modalidad muy extendida, principalmente entre los trabajadores autónomos y las empresas, mediante el trabajo en proyectos.

Teletrabajo desde los telecentros:

El teletrabajo se lleva a cabo en centros especiales creados a tal efecto por un consorcio de empresas, por una empresa individual o incluso por organismos públicos. Trabajo a distancia: el teletrabajo lo realizan varias personas que están en diferentes lugares, pero que están conectadas entre sí. Sistema de compañía amplia: en la práctica, este término se utiliza para indicar la llamada compañía virtual, es decir, una compañía que sólo existe en la red. Desde el punto de vista informático, todos estos modos son equivalentes en términos de diseño, lógica y física, en el sentido de que requieren los mismos protocolos y equipos de red, hardware y software. La principal diferencia es entre una LAN centralizada en uno o más lugares de trabajo y una red distribuida que proporciona acceso desde cualquier nodo, por lo que se utiliza la ubicación y el tipo de dispositivo fijo o móvil. El empleador tendrá que dotarse de un sistema de autenticación de usuarios para acceder al dominio corporativo, y de características de virtualización de escritorios remotos que permitan a los trabajadores acceder físicamente a sus computadoras en la oficina, utilizar el software instalado y acceder a los archivos guardados localmente, en sus propias computadoras.

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Teletrabajo en Europa

El Acuerdo Marco Europeo del 16.07.2002 ha sido implementado en varios países por los convenios colectivos del sector: Alemania, Austria, Dinamarca, España, Grecia e Italia.

Sin embargo, Bélgica, Francia y Luxemburgo han ampliado el acuerdo por ley a todos los empleados.

En Alemania, los acuerdos de empresa son el principal instrumento para regular las condiciones de trabajo, incluido el teletrabajo.

Finlandia, Irlanda, Letonia, los Países Bajos, Suecia y el Reino Unido han aplicado el marco europeo con acuerdos, códigos y directrices de carácter voluntario. Suecia y los Países Bajos con la adición de varios acuerdos sectoriales vinculantes entre las partes signatarias.

El Reino Unido lo transpuso en un convenio colectivo en agosto de 2003 entre la Confederación de la Industria Británica (CBI), el Congreso de Sindicatos (TUC) y el CEEP del Reino Unido.

Irlanda emitió un código de conducta para aplicar el Marco en 2000.

Reino Unido

Desde el 30 de junio de 2014 está en vigor el Reglamento de trabajo flexible de 2014, que modifica la anterior Ley de derechos laborales de 1996, que limitaba el derecho a la solicitud del empleado -a la que el empleador sólo puede oponerse en determinadas situaciones- a los empleados encargados del cuidado de los hijos menores de 16 años y/o empleados en común.

Con arreglo al nuevo texto, todo empleado que haya estado empleado durante al menos 26 semanas – 6 meses – tiene derecho a pedir a su empleador que «considere seriamente» una solución de trabajo flexible, que el empleador sólo puede rechazar en los casos especificados en la legislación.

Los estudios dicen que el enfoque del Reino Unido, seguido por los Países Bajos, es decir, el derecho a la flexibilidad para todos, es el mejor enfoque en comparación con los programas que limitan el número de teletrabajadores, porque el tratamiento desigual causa resentimiento y una implementación más difícil del trabajo a distancia[25].

Un informe de 2011[26], estima un ahorro nacional de 4.300 libras anuales por participante por cada persona que trabaja a distancia por lo menos dos días a la semana (con el llamado «trabajo en turnos», como el teletrabajo, la informática o el trabajo electrónico), y un aumento del 20% en la productividad, suponiendo que casi el 50% de las personas pueden trabajar al menos parcialmente desde casa, con un promedio de dos días por semana.

Países Bajos

El 15 de abril de 2014, el Parlamento holandés votó por una gran mayoría la ley que introduce el derecho del trabajador al teletrabajo.

La ley entra en vigor a partir del 1º de julio de 2014 y el empleador puede denegar la solicitud del empleado sólo en casos de riesgos para la seguridad, problemas en la planificación del trabajo y los servicios, y daños económicos[27].

Falta una legislación específica sobre el teletrabajo. La Arbeidsomstandighedenwet de 1998 se aplica indistintamente a los trabajadores fijos en el lugar de trabajo y a los teletrabajadores, con los mismos derechos colectivos[28].

El porcentaje de empresas que ofrecen posibilidades de teletrabajo, ha aumentado del 25% en 2004, al 60% en 2010 con al menos 10 empleados, de los cuales sólo el 25% en el sector de la hostelería, la restauración y la construcción, donde se requiere la presencia física del trabajador, mientras que alcanza una gran escala en el sector de la CT y el financiero[29].

Los Países Bajos tienen la mayor penetración de teletrabajadores en el mundo:

27% del total de empleados, predominantemente hombres mayores, con un alto nivel de educación. La promoción del teletrabajo comenzó en 1990 por el Ministerio de Transporte, que creó una plataforma dedicada a la que invitó a participar a los principales operadores del sector de las TIC y las telecomunicaciones, y que desde 2006 es una entidad independiente de las contribuciones públicas.

Bélgica permite la deducción fiscal de los gastos de conexión y compra del ordenador.

Francia

El Ministerio de Economía, Finanzas e Industria elaboró un Acuerdo marco europeo sobre el teletrabajo, al que siguieron los interlocutores sociales mediante la firma del Acuerdo nacional interprofesional de 19 de julio de 2005 sobre el teletrabajo, ampliado posteriormente por ley a la mayoría de las empresas francesas.

La ley establece la doble voluntariedad del empleador y del empleado, como ha reiterado repetidamente el Tribunal de Casación, y la obligación de formalizar la transición al teletrabajo mediante una modificación del contrato de trabajo; y el principio de reversibilidad del teletrabajo. La Ley Nº 2012-387, de 22 de marzo de 2012 (Ley Warsmann), ofrece una definición jurídica del teletrabajo, a diferencia del trabajo a domicilio, y establece los derechos y deberes de los empleadores y los teletrabajadores.

El 12 de marzo de 2012 se vota una ley sobre el empleo precario en el sector público y se introduce (art. 133) el teletrabajo en la administración pública para los funcionarios, de la misma manera que en el sector privado (L. 1222-9 del Código del Trabajo).